CHAT TOKIO HOTELERO
Tokio video de la semana
Tokio Foto del día
lunes, 14 de junio de 2010
Seventeen - Entrevista con Tokio Hotel “Emisión en Julio” (Singapur)
Ustedes chicos caminaron en la pista para Dsquared2. Cualquier interés en convertirse diseñadores de moda en algún momento?
Bill: Esto ha sido siempre un sueño para nosotros, y ahora que somos músicos, tenemos muchas oportunidades de trabajar con fotógrafos y diseñadores fantásticos. Sería un sueño diseñar mis propias cosas. Para la última gira diseñe algunos de mis propios trajes también.
Además de sus estilos de pelo, ¿cómo podemos decirles a ti y Tom aparte?
Bill: Tom es el serio. Se encarga de la parte comercial de las cosas. Sin embargo, nosotros somos como una sola persona. Durante los seis primeros años de nuestra vida teníamos el mismo aspecto porque nuestros padres nos daban camisetas idénticas! Después de eso decidimos que queríamos mirarnos diferentes el uno del otro.
¿Cómo ha tratado el éxito a Tokio Hotel? Ha sido realmente una locura?
Bill: Para los primeros años era realmente muy extraño. Ya no podíamos caminar por las calles de Europa solos, o pasar el rato con nuestros amigos y familiares de la misma manera. También hemos renunciado a muchas cosas, pero el sacrificio ha valido la pena, porque realmente queríamos ser músicos.
¿Cuánto tiempo toma para que tú puedas estar listo en las mañanas?
Bill: (Risas) Ya sabes, con el cabello...
Tom: Diez horas!
Bill: Ya tengo mucha práctica porque hago esto todos los días, así que ahora me toma unos 15 minutos. Tú necesitas tener un cabello desordenado para conseguir un estilo tan alto - por lo que no cepillo mi cabello con frecuencia y utilizo un montón de laca para el cabello.
¿Qué piensan de Singapur?
Bill: Estamos impresionados. Es nuestra primera vez aquí, y nadie nos dijo lo hermoso que es Singapur! Ustedes tienen una selva aquí y buen tiempo - Alemania es muy fría! estamos planeando traer a toda la producción de conciertos aquí y hacer una gira, ¡ojala! Sería cool hacer una gira completa en Asia, y mostrarles nuestro Humanoid City y equipo.
YESUNG CON CAMISETA DE TOKIO HOTEL
Yesung do Super Junior com blusa do Tokio Hotel!
Yesung cantante, miembro de la banda coreana Super Junior, subio una foto publicada en su Twitter, donde fue visto usando una camisa de Tokio Hotel. Incluso ídolos K-Pop no pueden dejar de esuchar la música de TH. ;)
RUMOR: Tokio Hotel en MTV Azerbaiyán
El fanclub de Azarbaiyán informa sobre el rumor que existe acerca de la asistencia de Tokio Hotel a la apertura de un nuevo canal MTV en el país, que se daría lugar en Baku el 13 de septiembre de este año. Hay que decir que esto aún no está confirmado por el management de la banda y que, por lo tanto, no es oficial. Seguiremos informando.
sábado, 17 de abril de 2010
Tokio Hotel vs Cinema Bizarre
Mucha gente cree que Tokio Hotel y Cienema Bizarre son rivales, yo personal mente creo que no, a mi me gustan los dos grupos pero no se pueden comparar.
Tokio Hotel tienen millones de fans, más discos :schrei, scream, zimmer 483, humanoid, Cantan en dos idiomas, en su lengua materna, el alemán y an inglés,cosa que es admirable por que no todos los grupos y cantantes cantan en dos idiomas, y se atreven a sacar discos en su lengua materna y lugego otro disco con las mismas canciones el otro idioma distinto,y tener millones de discos vendidos de cada versión.
En cambio Cinema Bizarre no tiene tantos fans, solo tienen 2 discos , no al ancanzado la tanta fama, Tokio Hotel son su segundo disco ya eran muy famosos.Cantan en solo un idioma y tansiquiera es su lengua materna, eso si que es renegarse, y en conclusión:no tienen comparación.
No e hechpo esta entrada para ofender a ningun fan, solo lo he escrito para que sepais lo que creo, y que solo comparan a los dos grupos por ser del mismo país, lo cual es una tontería
Tokio Hotel tienen millones de fans, más discos :schrei, scream, zimmer 483, humanoid, Cantan en dos idiomas, en su lengua materna, el alemán y an inglés,cosa que es admirable por que no todos los grupos y cantantes cantan en dos idiomas, y se atreven a sacar discos en su lengua materna y lugego otro disco con las mismas canciones el otro idioma distinto,y tener millones de discos vendidos de cada versión.
En cambio Cinema Bizarre no tiene tantos fans, solo tienen 2 discos , no al ancanzado la tanta fama, Tokio Hotel son su segundo disco ya eran muy famosos.Cantan en solo un idioma y tansiquiera es su lengua materna, eso si que es renegarse, y en conclusión:no tienen comparación.
No e hechpo esta entrada para ofender a ningun fan, solo lo he escrito para que sepais lo que creo, y que solo comparan a los dos grupos por ser del mismo país, lo cual es una tontería
Gracias, por leer esta entrada.
Myriam Cristina
Demandado el concierto de Tokio Hotel en el complejo deportivo "Olímpico"
Los defensores de los derechos de los consumidores exigen el reembolso de las entradas para el concierto del grupo alemán.
El escrito de la demanda de la Sociedad de Abogados para la Protección de los Derechos del Consumidor "Control Público" fue enviado a la corte de Moscú esta tarde.
La ocasión es por la cancelación del concierto de la banda alemana Tokio Hotel en el escenario "Olímpico" el 10 de marzo de 2010.
Recordemos que la actuación de los artistas no se llevó a cabo, los espectadores no fueron advertidos de antemano, sino simplemente se les presentó el hecho. El escándalo estalló de golpe. Muchos miembros de la audiencia presentaron denuncias a las ATM locales, pero los resultados aparentemente no han llegado.
- El dinero de las entradas por ahora no ha sido devuelto a ninguno de los damnificados por parte de los organizadores, - dice la portavoz de "Control Social" Julia Sharapova. - Mientras tanto, las entradas cuestan de quince mil a 22 mil rublos (asientos VIP). Cuántas entradas se vendieron exactamente ahora es difícil de determinar. Pero el número de víctimas alcanza varios miles de personas. Sólo en nuestra organización durante el último mes se han quejado algunas decenas de personas. La capacidad del complejo deportivo "Olímpico" en Moscú es de unos 17 mil espectadores. Y muchos consumidores no sólo pierden el dinero de una entrada para un concierto frustrado, si no gastan dinero para acudir a Moscú desde las regiones lejanas de Rusia.
En la Sociedad de Protección de Derechos del Consumidor se considera que el demandado en el presente litigio debe ser el JSC "Olímpico". Después de todo, las entradas para el concierto de Tokio Hotel pertenecen sólo a una persona jurídica - el JSC Complejo Deportivo "Olímpico".
- En consecuencia, el consumidor sólo podría llegar a la conclusión inequívoca de que el organizador del concierto - está por encima de la organización anteriormente mencionada - añadió Julia Sharapova.
La Ley de Protección de los Derechos del Consumidor "establece penas graves para los violadores de los derechos de los consumidores". Los abogados explican: la pena en este caso puede llegar al 100 por ciento del valor de las entradas. En el caso de satisfacción por la acción judicial, cualquier consumidor que compre una entrada para un concierto perdido, podrá recuperar de forma individual desde el complejo "Olímpico" el costo del pasaje, sus pérdidas y la indemnización por daño moral.
El escrito de la demanda de la Sociedad de Abogados para la Protección de los Derechos del Consumidor "Control Público" fue enviado a la corte de Moscú esta tarde.
La ocasión es por la cancelación del concierto de la banda alemana Tokio Hotel en el escenario "Olímpico" el 10 de marzo de 2010.
Recordemos que la actuación de los artistas no se llevó a cabo, los espectadores no fueron advertidos de antemano, sino simplemente se les presentó el hecho. El escándalo estalló de golpe. Muchos miembros de la audiencia presentaron denuncias a las ATM locales, pero los resultados aparentemente no han llegado.
- El dinero de las entradas por ahora no ha sido devuelto a ninguno de los damnificados por parte de los organizadores, - dice la portavoz de "Control Social" Julia Sharapova. - Mientras tanto, las entradas cuestan de quince mil a 22 mil rublos (asientos VIP). Cuántas entradas se vendieron exactamente ahora es difícil de determinar. Pero el número de víctimas alcanza varios miles de personas. Sólo en nuestra organización durante el último mes se han quejado algunas decenas de personas. La capacidad del complejo deportivo "Olímpico" en Moscú es de unos 17 mil espectadores. Y muchos consumidores no sólo pierden el dinero de una entrada para un concierto frustrado, si no gastan dinero para acudir a Moscú desde las regiones lejanas de Rusia.
En la Sociedad de Protección de Derechos del Consumidor se considera que el demandado en el presente litigio debe ser el JSC "Olímpico". Después de todo, las entradas para el concierto de Tokio Hotel pertenecen sólo a una persona jurídica - el JSC Complejo Deportivo "Olímpico".
- En consecuencia, el consumidor sólo podría llegar a la conclusión inequívoca de que el organizador del concierto - está por encima de la organización anteriormente mencionada - añadió Julia Sharapova.
La Ley de Protección de los Derechos del Consumidor "establece penas graves para los violadores de los derechos de los consumidores". Los abogados explican: la pena en este caso puede llegar al 100 por ciento del valor de las entradas. En el caso de satisfacción por la acción judicial, cualquier consumidor que compre una entrada para un concierto perdido, podrá recuperar de forma individual desde el complejo "Olímpico" el costo del pasaje, sus pérdidas y la indemnización por daño moral.
jueves, 15 de abril de 2010
Bill y Tom Kaulitz, de Tokio Hotel, emulan a Michael Jackson
LOS COMPONENTES DEL GRUPO ALEMÁN USARON MÁSCARAS Y GAFAS PARA PASEAR POR PARÍS
Madrid.- Bill y Tom Kaulitz, integrantes de ‘Tokio Hotel’, emularon al malogrado Michael Jackson durante un paseo por París. Los cantantes salieron a las calles francesas con máscaras y gafas pasar desapercibidos, aunque consiguieron el efecto contrario.
Los miembros de la famosa banda alemana aparecieron de esa guisa durante su estancia en la capital francesa. ‘Tokio Hotel’ se encuentra en el país galo para ofrecer el último de sus conciertos dentro de la gira ‘Humanoid Tour’, que los ha llevado por numerosos países de Europa, entre ellos España. Los hermanos Kaulitz confesaron en una entrevista que a veces salíandisfrazados del hotel para huir de los fans, y así lo han vuelto a demostrar.
Si lo que pretendían era que sus seguidores no los reconocieran, no lo han conseguido, ya que todo el mundo que pasaba por la calle no ha podido evitar girarse para ver de quiénes se trataban. A pesar de las máscaras en la cara, los hermanos de 'Tokio Hotel' hicieron gala de sus diferentes estilismos.
Mientras que Tom salió con su mascota en chándal, el líder de ‘Tokio Hotel’ lució un atuendo más formal. Bill Kaulitz optó por unos pantalones rectos, jersey negro y americana a juego. Lo que más llamó la atención fue los miles de collares que llevaba y las botas de tacón
TOKIO HOTEL ¿MIEDO A LA GRIPE?
Escrito por: Alex Socco - 14 de Abril del 2010
Los germanos Tokio Hotel arribaron a París ayer y al parecer, tenían frío o miedo de contagiarse la gripe A…
Así vemos a Bill Kaulitz alejándose de la prensa y cubriéndose con una bufanda y un gorro, en tanto su hermano Tom no le va en saga.
La semana pasada la banda presentó en España y el éxito fue el esperado: más de siete mil almas poblaron el Palacio de Deportes de Madrid , donde el grupo presentó en directo su nuevo trabajo discográfico, ‘Humanoid‘.
BILD.DE: Tokio Hotel ahora es gratis!
Los chicos de Tokio Hotel tienen problemas para llenar las grandes salas de conciertos. Por lo tanto, ahora hay boletos gratis para los fans. En qué se han equivocado los organizadores de los conciertos del tour "Humanoid"?
Las cifras del tour 2010 de Tokio Hotel hablan por sí solas: Cerca de 4.500 fans se encontraban de media en los conciertos. Ejemplos: En Zurich, eran apenas 5000, había 13000 plazas. En Viena, había cerca de 4000 espectadores - con una capacidad de 16000.
Atrás han quedado los días en que Bill y Co. pudieron tocar ante medio millón bajo la Torre Eiffel. Apenas en un concierto están agotadas las entradas y las actuaciones en Rusia y Niza tuvieron que ser incluso canceladas.
"La próxima vez, tenemos que pensar cuidadosamente acerca de si vamos a reservar la banda de nuevo. A menos de que Tokio Hotel próximamente se re-invente y eso pueda atraer a nuevos fans.", dice Marc Reinhardt de la empresa suiza organizadora Good News.
Así es como en las salas "humanoid" para que no parecieran tan vacías, tuvieron que ser tapadas incluso con cortinas gigantes. Además, las preocupaciones de la ingeniería: los huevos decorativos de gran tamaño a menudo no funcionaban, el micrófono de Bill y el show pirotécnico fallaron varias veces.
Ahora hay toneladas de rifas y un concierto gratuito el 1 de mayo en Malasia para apaciguar a los fans decepcionados. En la página oficial se han dado entradas a distancia regularmente. Y eso no es muy fuerte. Algunos partidarios incluso no se compraron una entrada hasta el último momento, sólo reservaban el viaje. "Finalmente, ahora, todos ganamos", dijo Lorena del club de fans oficial.
Tokio Hotel tiene que lidiar con otro problema: En el concierto en Praga estuvo la stalker de Tom Perrine D. No puede evitar la líder de la pandilla, a pesar de la prohibición oficial, seguir a su favorito Tom?
En su página de MySpace se burló de la decisión del tribunal francés. En su estado podía leerse el lema: "I'm your stalker."
domingo, 11 de abril de 2010
Confunden a Mika con Bill
Mika dijo: dormía en un hotel ... en París y oyó las niñas gritando el nombre "Bill " Bill" por lo que se asomó a la ventana y vio cerca de 200 niñas, de pie en frente del hotel y ellas seguían gritando, así que él no pudo dormir y cuando se asomó a la ventanao, las niñas fueron enojadas, porque no era de Bill XD
Destinorock.com - Tokio Hotel en Barcelona 05.04.2010
Tras presenciar hace varias semanas el concierto en Oberhausen, decidimos a última hora viajar a la ciudad Condal para vivir en directo una nueva parada del “Welcome To Humanoid City Tour”. Muchas eran las dudas que nos asaltaban, siendo la principal, la reacción de l@s Fans español@s ante el espectáculo que Tokio Hotel está llevando por Europa presentando en directo su último álbum “Humanoid”.Los precedentes hasta la fecha están siendo realmente desconcertantes. En los conciertos que tuvieron lugar en Alemania los recintos se llenaron apróximadamente en sus tres cuartas partes, hecho que causó bastante sorpresa tratándose del pais donde se suele colgar el Sold Out por ser el centro de peregrinaje de Fans de todo el mundo. Posteriormente, las cancelaciones de algunas fechas, unido a la poca afluencia de público en general, han hecho encender las alarmas en el seno de un Management poblado por una horda de inteligentes chorizos trincones de lustrosa sonrisa y mano siempre extendida, que está viendo como el cohete cuya subida parecía infinita, empieza a tomar una ligera curva que podría poner en peligro las jugosas cifras a las que están acostumbrados desde que el grito “Schrei!” reprodujera musicalmente el milagro de los panes y los peces y les pusiera en la puerta de Universal Berlín una alfombra roja sin caducidad aparente. ¡Ja!
Aterrizamos en Barcelona pasadas las 17 horas y tuvimos el tiempo justo de tomar un taxi y plantarnos en el Palau Sant Jordi. Nos dirigimos a las taquillas y pudimos contemplar que tanto la ventanilla de invitaciones como la de venta de entradas presentaban un reluciente y sospechoso vacio. Tras acercar la cabeza a la luz vimos como una señorita, que nos miraba entre asustada y sorprendida, se apresuraba a atendernos amablemente. Abonamos los 45 Euros de la entrada de grada convencidos, por la expresión de incredulidad de la vendedora, de ser de los pocos que pasarían esa tarde a incrementar las arcas de la organización del evento y enfilamos el camino hacia la puerta.
Tras pasar el control de accesos levantamos la vista y pudimos ver que en la parte opuesta del escenario, se habían colgado tres largos telones negros desde el cielo del pabellón que pretendían, sin conseguirlo, dar una sensación de menor amplitud. A izquierda y derecha del escenario se habían anulado muchas gradas y el foso estaba ocupado en una escasa cuarta parte. Más que ante un concierto, parecía que estábamos en la plaza del ayuntamiento de cualquier pueblo el día de la fiesta mayor en honor a su patrona. El primer pensamiento que nos vino a la cabeza era la posibilidad real de que el concierto se cancelara, ya que no olvidemos que contractualmente, el grupo puede cancelar una actuación si no se cumple una mínima asistencia pactada y, visto lo visto, era obvio que Barcelona podría haber seguido tranquilamente los pasos de Niza.
Para alegría de l@s Fans que allí se dieron cita, la nave nodriza se abrió puntualmente y con ella, Georg,Gustav, Tom y Bill desembarcaban el Lunes de Pascua su impactante show en Barcelona con una gran potencia, muchas ganas y un gran corazón. Hay que ser muy profesional para actuar en un pabellón como el Sant Jordi ante unas escasas 4000 personas (por mucho que la organización dijera que eran 5000) y dejarse la piel como si estuvieran ante 20000 sin que se les notara un ápice el revés de comprobar la poca capacidad de convocatoria que se había dado cita en el primero de los conciertos en el pais más pasional de toda Europa con el permiso de Italia.
El Setlist no incluyó sorpresas y tocaron, como viene siendo norma, el nuevo álbum en su práctica totalidad sumándole tres temas de sus anteriores discos. En esta ocasión, cantaron en inglés, a excepción del tema “Humanoid” que fue cantado en alemán dentro del Set acústico. El público congregado llevó al grupo en volandas desde el primer minuto en que caía el telón hasta el último, haciendo gala de un fervor digno de elogio. Las primeras notas de las canciones antiguas, desencadenaron un efecto manicomio que a base de pulmón, consiguieron colgar el Sold Out moral en las gradas de un Sant Jordi visualmente pobre y desangelado.
Como apuntamos en la crónica de Oberhausen, el grupo está sonando como nunca. El espectáculo lo empiezan a tener muy rodado y debido a que la espontaneidad y la improvisación no tienen cabida ni a la hora de lanzar un saludo, el “Welcome To Humanoid City Tour” se aleja del típico concierto al uso, acercándose más al show conceptual con rasgos de ópera.
Bill Kaulitz, una vez más (y ya van muchas) hizo gala de un potente caudal de voz y una gran presencia. Debido a su extrema sensibilidad, dicen está siendo el miembro que peor está llevando el bajón de asistencia en el Tour, pero no es menos cierto, que a la hora de salir a actuar, está dando una lección de madurez, mandando, echando el resto y comiéndose literalmente el escenario.
A la hora de buscar respuestas al drástico bajón de asistencia en Barcelona, podríamos remover cielo y tierra y subir al paredón todo aquello que huela a sospechoso (que por cierto lo hay y mucho) pero no podemos centrar un problema, que a todas luces está teniendo lugar en toda Europa, en una única ciudad, por muchos errores de bulto que cometiera la organización del evento.
Da la sensación que las brillantes cabezas pensantes que dieron el paso al frente para organizar los eventos en el Tour, daban por sentado que Tokio Hotel iba a llenar los pabellones con la misma facilidad que se le quita la tapa a un yogur. No es ningún secreto que l@s Fans de los germanos tienen una hiperactividad y perseverancia fuera de lo común y que consiguen cualquier premio que se precie y que requiera la participación del público en votaciones. En este sentido, no debemos confundir los conceptos bruto y neto. Que l@s Fans sean muy activ@s en la red no significa que esa actividad tenga que ser proporcional a la venta de entradas. Es por ello, que dejar unos conciertos sin apenas promoción y con unos precios elevadísimos en los tiempos que corren confiando en la fidelidad ciega de Fans, han sido un harakiri cuyas consecuencias no se han hecho esperar.
El promotor en España Planet Events tuvo al menos la delicadeza y el acierto, de no pretender llenar el Nou Camp o el Bernabeu; aunque el sonido habría sido infinitamente mejor que en el Sant Jordi, cuya acústica deja muchísimo que desear.
Strify estubo en un concierto de Tokio Hotel!!
Tokio Hotel Fanclub - Ásia está preparada
Tokio Hotel se presentará el 1 de mayo en Malasia, y del 2 hasta el 5 de mayo en Taiwán. Como Universal Music Taiwán anunció, allí habrán varias ruedas de prensa, entrevistas con los medios de comunicación y un primer contacto con los fans. Supuestamente ellos tienen con la discográfica una lista de "Do y Don'ts" respecto a la cultura asiática. Buena suerte y divertíos!
Rompiendo un Record con Tokio Hotel
Consiste en como su nombre lo dice en romper un Record Guinnes,este seria Mayor cantidad de Fans cantando una misma canción,la cual obviamente seriaMonsoon si tu pregunta es ¿Por qué Monsoon?,la respuesta es muy sencilla,con esa canción se dieron a conocer aqui en México y esto esta organizado por Fans Mexicanas =D ¡para esto necesitamos tu ayuda!
Lo unico que pedimos es tu asistencia!
Esto esta planeado para 24 de julio del 2010, se cambio la fecha debido a que esos dias estamos ya de vacacion y asi las personas que vallan a asistir de otros estados, para estas personas se tienen preparado ms cosas para que no solo vengan a esto se quedaran 3 dias pero sobre esto mas adelante les daremos mas informacion despues.
Mira esto esta organizado por un Fan Club,pero no por que nos apoyes te vamos a obligar a que te unas,esto es mas que nada para que ellos se den cuenta de cuanto se les quiere aqui en México y para que sepan que el dia que decidan venir y dar un concierto van a ver cuenta apoyo tienen por parte de sus fans.
Si quieres mas información sobre esto: rompiendounrecordcontokiohotel@hotmail.com
SI QUIEREN PARTICIPAR REGISTRENSE EN
http://rompiendounrecordcontokiohotel.ning.com
miércoles, 7 de abril de 2010
Tokio Hotel lleva el delirio a un Palacio de Deportes de Madrid a medio aforo
7.000 fans en Madrid y 5.000 en Barcelona es el pobre registro del paso del grupo alemán por España, a pesar del delirio de los asistentes y de aquellos que acamparon durante días a la puerta del Palacio para conseguir sitio en primera fila.
Con la expectación de más 7.000 fans con ganas de corear todas sus canciones, Tokio Hotel había ganado el partido de antemano en el Palacio de Deportes de Madrid, donde el grupo alemán desembarcó la pasada noche para presentar en directo su nuevo trabajo discográfico, 'Humanoid'. El grupo actuó el lunes sen Barcelona, llevando sólo a 5.000 personas al Palau Sant Jordi, un lugar con capacidad para 18.000.
La víspera del concierto madrileño había estado salpicada de anécdotas, la mayoría relacionadas con las noches que decenas de jóvenes pasaron al raso para ver de cerca a sus ídolos, peroen el interior del pabellón reinaba una calma chicha a escasos diez minutos de comenzar la actuación de Tokio Hotel.
Y es que poco más de media entrada registró el recinto capitalino, suficiente para que el aire se llenase luego de chillidos con los rasgueos guitarreros de Tom Kaulitz, los golpes de baqueta de Gustav Schäfer, los punteos al bajo de George Listing y, sobre todo, las contorsiones del cantante Bill Kaulitz.
Unas cuantas pancartas decoraban las gradas, algunas con mensajes en español, las más en inglés, todas jurando fidelidad eterna a la formación germana, que sobre el escenario despachó una correcta actuación por espacio de hora y media.
Una introducción de tonos épicos indicó el inicio del espectáculo, cientos de palitos fosforescentes iluminaron la oscuridad reinante y el telón que escondía el escenario descubrió tras de sí una suerte de nave espacial de grandes dimensiones.
La esfera metálica comenzó a abrirse lentamente y de su interior surgió Bill Kaulitz, que arrancó a cantar 'Noise' ataviado con un llamativo traje de gigantescas hombreras, más cercanas a la década de los ochenta que a ese universo futurista dibujado en las piezas de 'Humanoid'.
El Muro de Berlín
Con una amplia trayectoria a pesar de su juventud, Tokio Hotel se conocen las trucos que deben salpicar cualquier concierto, ya sean los paseos del vocalista frente a sus enfervorecidas animadoras o los clásicos enfrentamientos de guitarra y bajo, que provocaron el éxtasis del respetable en distintas ocasiones.
Sobre las tablas, el grupo dio buena cuenta de 'Human' antes de atacar 'Break away', un tema de reminiscencias metaleras y cuya conclusión aprovechó Bill Kaulitz para saludar a sus seguidores: "Es genial estar aquí. ¿Estáis preparados para pasarlo bien?", inquirió el vocalista en una pregunta que no necesitaba respuesta.
Bien definida por los alardes a la batería de Schäfer, 'Pain of love' enlazó con las imágenes del Muro de Berlín que ilustraron 'World behind my wall', seguidas por las llamaradas que emergieron del escenario en 'Hey you'.
"La siguiente canción está dedicada a todos los extraterrestres que han venido aquí esta noche", afirmó el cantante de Tokio Hotel en los instantes que precedieron a los toques electrónicos de 'Alien'.
Vivamente coreado, el himno 'Ready, set, go!' dio paso a los momentos más íntimos de la velada. Sentados en taburetes cual cantautores en un bar, los miembros de la banda interpretaron 'Humanoid' y 'Phantomrider' antes de desaparecer del escenario.
El regreso fue a lo grande, con Bill Kaulitz montado a lomos de una motocicleta que rugía a cada golpe de acelerador y las contundentes notas de 'Dogs unleashed', que preludiaron a 'Love & death', 'Automatic' y 'Screamin'.
Tras 'Darkside of the sun' y una breve ausencia meramente protocolaria, Tokio Hotel retomaron sus posiciones para encarar el fin de fiesta con 'Zoom', 'Forever now' y el que es sin duda su éxito más aplaudido, 'Monsoon'
Tokio Hotel, Bill Kaulitz y Humanoid City, mi salvación
Como finalmente ayer no recibí la llamada del Duque para celebrar juntos un tierno 28 cumpleaños, sentí la necesidad de ahogar mis penas rodeada de juventud y música, y allá me fui, al Palacio de los Deportes, para ver a los Tokio Hotel dentro de su gira Humanoid City.
Mi prima la del pueblo llevaba dos semanas acampada -a turnos con sus amigas- a las puertas del lugar en cuestión, y me coló en el concierto de los alemanes, unos tipos un poco raros que, la verdad, dan un poco de miedito. Parecen llegados de otro planeta, con esa estética tan ¿futurista?, ¿manga?, ¿glam?... No sé, pero si me los encuentro en un callejón, salgo por patas.
Total, que mi prima la del pueblo, que venía de su concierto de Barcelona, me convenció y descubrí a un bastante potable Bill Kaulitz, enfundado en un traje de cuero, marcando hasta los pelillos del sobaco, y una especie de armadura de pinchos metálicos que me pusieron un montón. En medio del espectáculo, muchas luces, fuego y humo consiguieron que el ambiente fuese si cabe más erótico para una Purita en horas bajas a la que no le importaría asaltar en ese momento a una banda de veinteañeros.
Me animé, hasta donde pude, pero finalmente Bill se subió a bordo de la nave espacial, sin dejar rastro, tan sólo a un montón de fans absolutamente desesperadas.
Tokio Hotel, devoción adolescente
Como todo fenómeno que se precie, el de Tokio Hotel es, en cierto modo, inexplicable, situándose
en ese lado en donde se hace buena la máxima de que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Y si no que se lo digan a las miles de fans que acudieron ayer al Palacio de los Deportes de Madrid; algunas de ellas llevaban días haciendo cola con el único objetivo de asegurarse un puesto en primera fila, algo que al final no fue tan complicado como se presumía, puesto que apenas se superó la media entrada, mejorando las cifras de Barcelona (unas 5.000 personas), pero lejos de un lleno que hace un par de años hubiesen logrado con facilidad.
Es lo que tiene el fenómeno fan: que los adolescentes de los que se nutre se hacen mayores antes que la banda en cuestión, dejando un insólito vacío en los puestos de merchandising que no hace tanto echaban humo. En cualquier caso, las seguidoras más devotas del grupo alemán gritaron como si les fuese la vida en ello, entre la histeria y la pasión más absoluta, rompiendo el extraño silencio que envolvía la pista minutos antes de que los componentes de Tokio Hotel saliesen al escenario.
Vertiente «Matrix»
Como respuesta, los autores de «Humanoid» explotaron una vertiente de corte futurista, con una imagen heredada directamente de «Matrix» y un Bill Kaulitz asumiendo el protagonismo desde el primer momento. Abrieron con «Noise» y pronto cayeron algunos de sus éxitos más celebrados, de «World behind my wall» (incluyendo una evocación del Muro de Berlín que a la mayoría de los asistentes le parecería cosa de la Prehistoria) a «Ready, set, go!», dejando para el tramo final las celebradísimas «Darkside of the sun» y «Forever now».
Entre el público dominaba un «look» pseudogótico, con algún detalle de punk adulterado y una pizca de desorientación post-grunge: ni más ni menos que un reflejo bastante fidedigno del propio grupo, que bascula entre un pop plastificado y ciertos ramalazos rockeros, todo ello aderezado ahora con toques electrónicos, dando como resultado unos temas tan inofensivos como auténtico es el fervor de sus fieles.
Poco importa esto a sus fans, entregadas a un argumentario que no admite dobleces: lo suyo es fe ciega en la música y la estética de Tokio Hotel, a medio camino entre la saga Crepúsculo y la androginia de Lady Gaga. «Me encanta todo lo que hacen: sus canciones, cómo visten… todo», señalaba poco antes del concierto Arancha, recién llegada de Badajoz. Y Eva, una madrileña de 17 años, lo subrayaba con rotundidad: «Son los mejores, así de claro. Y cada vez más, porque con “Humanoid” se han superado. No hay nadie como ellos».
Casi dos horas después, los comentarios eran similares, aunque quizá también pesase la sensación de que, a pesar de la entusiasta parafernalia de los gemelos Kaulitz y compañía, el furor juvenil se agota más rápido de lo que parece.
Una semana de Pasión
Miles de fans se agolpaban ayer a las puertas del Palacio de Deportes. Para ellas merecía la pena incluso haber pasado toda la Semana Santa haciendo fila, como habían hecho algunas de ellas. Aunque el grupo pinchó el lunes en Barcelona, en Madrid su público respondió mejor.
Tokio Hotel conmocionó el lunes a sus fans con un ‘show’ de estética futurista en el Palau Sant Jordi
- La formación alemana pinchó al convocar a solo 5.000 personas

- Galáctico. Bill Kaulitz, cantante de Tokio Hotel, durante la actuación del lunes en el Sant Jordi. Foto: JOAN PUIG
Una teoría no escrita señala que la esperanza de vida comercial de los fenómenos pop adolescentes no supera los tres años. Tokio Hotel mantenía hasta ahora el axioma en suspenso: no es una boy band tradicional y su música tiene propiedades distintas a la de Backstreet Boys o Take That. ¿Más duraderas? Bueno, el lunes, el grupo de Magdeburgo (Alemania) pinchó en el Palau Sant Jordi, donde se reunieron apenas 5.000 espectadores (según la generosa estimación de la promotora) acotados por un telón negro que ocultaba media sala. Hace dos años acudieron 12.000.
Fueron, eso sí, 5.000 espectadores muy entregados, ruidosos y pacientes, algunos de los cuales pasaron algunas noches al raso en la puerta del Sant Jordi. Fans del género femenino en una mayoría abrumadora, que demostraron cómo ha ido mutando el canon del ídolo teenager desde los tiempos de Glenn Medeiros y Rick Astley: su ideal es pálido, andrógino, aniñado y marciano, como Bill Kaulitz, cantante de la formación.
Montaje tecnológico
El nuevo disco, Humanoid, aportó más de la mitad de las canciones y condicionó el concepto escénico: un globo terráqueo del que salieron los cuatro integrantes del grupo, y un montaje audiovisual con imágenes de una urbe futurista. Material que, como es costumbre en sus giras internacionales, interpretaron en inglés, relegando las versiones originales en alemán.
Tokio Hotel ofrece un calculado combinado de aspereza y melodía; guitarras casi metálicas estribillos sentimentales vagamente angustiados. La banda, que abrió con Noise, se acercó a Depeche Mode en Human connect to human, y a Queen en Hey you. Bill Kaulitz, que ha abandonado su famoso peinado tipo electroshock, lució unos atuendos galácticos luminosos dignos de la serie V, que no le impidieron cantar con corrección. En Dogs unleashed apareció montado en una moto, clásico gag de Judas Priest (aunque el grupo británico la pone en marcha).
El set acústico, con Humanoid y Love and death, fue algo incongruente en un show de concepto tan tecnológico y robótico, aunque dio un respiro a los muchos padres de fans presentes en el recinto. Los éxitos de su obra pasada, como Scream y, sobre todo, Monsoon, acabaron de levantar el Sant Jordi; mejor dicho, un pedazo de él. Catarsis adolescente, sí, pero en formato club.
Fueron, eso sí, 5.000 espectadores muy entregados, ruidosos y pacientes, algunos de los cuales pasaron algunas noches al raso en la puerta del Sant Jordi. Fans del género femenino en una mayoría abrumadora, que demostraron cómo ha ido mutando el canon del ídolo teenager desde los tiempos de Glenn Medeiros y Rick Astley: su ideal es pálido, andrógino, aniñado y marciano, como Bill Kaulitz, cantante de la formación.
Montaje tecnológico
El nuevo disco, Humanoid, aportó más de la mitad de las canciones y condicionó el concepto escénico: un globo terráqueo del que salieron los cuatro integrantes del grupo, y un montaje audiovisual con imágenes de una urbe futurista. Material que, como es costumbre en sus giras internacionales, interpretaron en inglés, relegando las versiones originales en alemán.
Tokio Hotel ofrece un calculado combinado de aspereza y melodía; guitarras casi metálicas estribillos sentimentales vagamente angustiados. La banda, que abrió con Noise, se acercó a Depeche Mode en Human connect to human, y a Queen en Hey you. Bill Kaulitz, que ha abandonado su famoso peinado tipo electroshock, lució unos atuendos galácticos luminosos dignos de la serie V, que no le impidieron cantar con corrección. En Dogs unleashed apareció montado en una moto, clásico gag de Judas Priest (aunque el grupo británico la pone en marcha).
El set acústico, con Humanoid y Love and death, fue algo incongruente en un show de concepto tan tecnológico y robótico, aunque dio un respiro a los muchos padres de fans presentes en el recinto. Los éxitos de su obra pasada, como Scream y, sobre todo, Monsoon, acabaron de levantar el Sant Jordi; mejor dicho, un pedazo de él. Catarsis adolescente, sí, pero en formato club.
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